Reduce el estrés y ayuda a mejorar tu piel con estas 5 increíbles posturas de yoga

Cuando queremos lograr una piel más tersa y saludable, no bastan cremas y exfoliantes caros, incluso si son caseros. Una opción importante a practicar es el yoga y hoy te mostramos las 6 mejores posturas para reducir el estrés y tener una piel más bonita.

¿Quién no quiere una piel suave y sobre todo, saludable? Más allá de la aplicación de cremas y exfoliantes, el estrés juega en contra de nuestra salud cutánea provocando acné, menos luminosidad, un envejecimiento acelerado y mayor sequedad, entre otras consecuencias.

Por ello, el yoga es una solución primordial y viable para reducir y combatir el estrés; con unos minutos al día, podemos disfrutar de sus múltiples beneficios. En principio, es importante establecer objetivos diarios de yoga para calmar la mente después de hacer frente a la rutina diaria. Por otro lado, se aconseja practicar esta actividad relajante dos veces a la semana. 

Antes de empezar a hacer yoga, establece tus objetivos diarios.

Teniendo en cuenta unos minutos antes de meditación para potenciar un mayor estado de relajación, las 5 mejores posturas para combatir el estrés son las siguientes:

Tadasana o postura de la montaña: colócate con los hombros relajados y junta las manos en el pecho con la columna recta y mirando al frente. Al respirar de la forma adecuada, se expande el pecho y se abren los hombros, dando sensación de amplitud. Con los ojos cerrados se hacen 10 respiraciones lentas y profundas. 

Postura de la montaña.

Vrksasana o postura del árbol: busca el equilibrio en un punto fijo desde la postura de la montaña y sube le pie izquierdo hasta la parte interna del mucho derecho, con los dedos del pie apuntando hacia el suelo. Mantén la postura durante 30 segundos hasta cambiar de pie.  

Postura del árbol.

Virabhadrasana I o postura del guerrero: volviendo a la posición inicial de la montaña, separa las piernas en torno a un metro de distancia. Con los talones alineados hacia derecha o izquierda, flexiona la pierna delantera y estira los brazos por encima de la cabeza, hacia el cielo. Sostén la postura durante diez segundos y repetir con el lado contrario.

Postura del guerrero.

Ardha Matsyendrasana: siéntate con las piernas estiradas y la espalda recta y lleva la pierna izquierda doblada sobre la derecha. Pega el muslo del pie izquierdo al abdomen tanto como sea posible. Mirando por encima del hombro, respira profundamente, generando movimiento sobre la columna vertebral y permitiendo que las vértebras se oxigenen.

Ardha Matsyendrasana.

Savasana o relajación: para terminar, tanto esta como cualquier sesión de yoga, es muy importante realizar al final la postura de relajación o savasana. Es tan simple como tumbarse sobre la espalda con los brazos y piernas separados y respirar lenta y profundamente con los ojos cerrados.

Relajación.

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