Lo estás haciendo mal: 3 errores clásicos al cocinar un bizcocho y cómo resolverlos

Muchas veces nos ha pasado que nuestro bizcocho queda apelmazado, poco sabroso, o con imperfecciones como volcanes en el centro o hundumientos. 

Hacer un bizcocho, a diferencia de la cocina clásica es una ciencia exacta.  Las recetas y los ingredientes deben ser los correctos y los tiemos de batido y cocción, también. 

Es por ello que muchas veces cometemos errores y nuestro bizcocho termina totalmente arruinado: poco sabroso, quebradizo, con volcanes en el centro o hundidos, resecos, etc. 

Mira esta lista de errores que puedes estar cometiendo y cómo solucionarlos y prepara tu bizcocho perfecto. 

Bizcocho con un gran volcán o joroba en el centro

Este es un error típico de las personas que están iniciándose en la repostería casera.   Se trata de un gran bulto en el centro, que sinceramente ¡No se ve muy bien!

Esto puede deberse a dos factores: La masa tiene exceso de harina o la temperatura del horno estaba demasiado alta.  Para solucionarlo, la próxima vez que hornees tu bizcocho, revisa bien las proporciones de tu receta, si aún así te sigue quedando esta especie de "joroba", es hora que busques otra.  Recuerda que muchas veces las recetas que vemos por Internet o en algún libro, no siempre son correctas. 

En cuanto a la temperatura del horno, éste debe estar exactamente a 180 grados centígrados.  Si no estás segura de tu horno, usa un termómetro externo. Tampoco lo pongas más fuerte porque olvidaste precalentar el horno, es aconsejable que el bizcocho tenga una temperatura constante durante toda su cocción ¡Enciende el horno cuando empieces a preparar la receta!

¡El bizcocho está hundido en el centro!

Si tu bizcocho se ha quedado hundido en el centro es probable que la temperatura del horno haya estaba muy baja, esto impide que se forme la miga y muy probablemente cuando lo cortes, esta parte del bizcocho esté cruda. 

Para ello verifica que tu horno tenga la temperatura correcta y no lo abras o lo saques antes de tiempo.  Este es también otro clásico error, al hacerlo no le das tiempo a la levadura a que haga su trabajo con consecuencias terribles. 

También puede ser que tu masa tenga un exceso de grasa.  Cuando esto pasa es más pesada de lo normal y pues no crece como debe ¡Asegúrate que las cantidades o medidas que estás usando para tu bizcocho sean las correctas!

Bizcocho granuloso y seco

Puede deberse a que la temperatura del horno está demasiado baja, cuando esto ocurre el bizcocho tarda mucho más en hornearse, resecando la masa. 

La masa tiene demasiada harina o está muy batida.  Cuando esto sucede, si bates mucho la masa, la proteína del trigo, el gluten se activa resultando en una masa que tiene más proteínas y por lo tanto queda un bizcocho más seco y apelmazado. 

Y si tiene exceso de harina pasará que a la masa le faltará grasa, resultando en un bizcocho seco y apelmazado, que no será muy atractivo. 

Para solucionarlo fíjate bien en las proporciones, no agragues más harina de lo normal y bate la harina sólo lo justo para que se disuelvan los grumos y se integre.  Si deseas, incluso puedes obviar la batidora e incorporar la harina a la mezcla con una espátula.

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