Adiós a los dolores musculares y problemas digestivos con aceite de jengibre casero

El jengibre es un elemento estupendo para la cocina, pero en el ámbito de la salud, es ideal para solucionar desde dolores de espalda hasta molestias en el estómago. Para ello, te enseñaremos cómo hacer un aceite de jengibre, muy fácil y económico, ¡y adiós problemas!

El aceite de jengibre representa una gran alternativa para no abusar de los analgésicos y antinflamatorios. Es un remedio totalmente casero, muy fácil y económico de hacer en la comodidad del hogar.

Recordemos que el jengibre es un tubérculo de gran poder curativo indicado, especialmente, para mejorar nuestro sistema inmunológico. Al igual que lo empleamos en la comida, también se puede usar en forma de aceite para dolores reumáticos y musculares, problemas circulatorios y digestivos.

Dile adiós a los dolores con aceite de jengibre totalmente casero.

La forma de usar el aceite de jengibre dependerá de la dolencia que quieras tratar:

El jengibre no solo es bueno para la comida, sino también para la salud.

Para prepararlo, necesitarás: un jengibre entero, lo más fresco posible, 200 ml de aceite de oliva virgen extra, un rallador y un recipiente resistente al calor. Debes lavar bien el jengibre fresco, sin quitar la piel; luego se deja secar. Coloca el aceite de oliva en el recipiente que va al horno y a medida que rallas la raíz, la vas mezclando bien con el aceite.

Calienta el horno a unos 65ºC y luego deja la preparación dentro durante 2 horas con el horno encendido manteniendo esta temperatura de forma constante. Por ultimo deja enfriar y cola con un colador de tela para quitar todos los pedazos del tubérculo. Recuerda envasarlo en una botella de vidrio bien cerrada, en lugar fresco y seco, por aproximadamente unos 6 meses.

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